Cuando aparecen grandes nombres como KLM y Air France en los titulares, no suele ser motivo de preocupación, a menos que se trate de una filtración de datos. Y eso es exactamente lo que ha ocurrido: las dos renombradas aerolíneas tuvieron que admitir recientemente un problema de seguridad que se originó a través de un proveedor de servicios externo. Miles de datos de clientes se han visto afectados, incluyendo información sensible como direcciones, números de teléfono y detalles de viaje.
¿Qué hay detrás del incidente y cómo pueden los clientes protegerse mejor en el futuro?
¿Qué ha pasado?
Según las aerolíneas, un proveedor de servicios de atención al cliente externo, que entre otras cosas gestionaba las solicitudes de soporte relacionadas con el programa de viajero frecuente Flying Blue, fue atacado. Durante el ataque, se obtuvieron datos personales de forma no autorizada. Aunque no se vieron afectados datos de pago ni contraseñas, sí se comprometieron nombres, direcciones de correo electrónico, números de teléfono y datos de viaje, un objetivo atractivo para futuros ataques de phishing.
KLM y Air France ya han informado a los clientes afectados por correo electrónico y han declarado que están colaborando estrechamente con las autoridades de seguridad. Sin embargo, queda un mal sabor de boca: aunque las aerolíneas no fueron el objetivo directo, la confianza de los clientes se ve afectada.
¿Por qué los proveedores de servicios externos son un riesgo de seguridad?
Cada vez más grandes empresas subcontratan el servicio al cliente, la contabilidad o la TI, a menudo a proveedores de servicios nacionales o extranjeros. Estas empresas están obligadas por contrato, pero los estándares de seguridad varían mucho. Un solo error, un servidor obsoleto o una API desprotegida pueden ser suficientes para ofrecer una puerta de entrada a los atacantes.
Como cliente, rara vez te enteras de esto. Te pones en contacto con la aerolínea, pero en segundo plano el servicio se ejecuta a través de terceros. Eso es exactamente lo que ocurrió en este caso.
¿Qué datos se han visto afectados?
Según las aerolíneas, se comprometieron, entre otros, los siguientes datos:
- Nombre y apellido
- Dirección de correo electrónico
- Número de teléfono
- Número de viajero frecuente (Flying Blue)
- Itinerario y datos de viaje
Esta información es suficiente para lanzar ataques de phishing dirigidos, por ejemplo, en forma de supuestos correos electrónicos de cambio de vuelo u ofertas de bonificación que en realidad contienen software malicioso.
¿Estoy afectado?
Si ha reservado en los últimos años con KLM, Air France o a través del programa Flying Blue, debe revisar sus buzones de correo electrónico. Las aerolíneas han informado directamente a las personas afectadas. Preste atención a los correos electrónicos con el remitente "no-reply@klm.com" o "support@airfrance.com".
Aunque no haya recibido ningún mensaje, puede ser útil actualizar sus datos de cliente y protegerse de forma preventiva.
5 consejos concretos para proteger sus datos
Aunque no haya podido evitar nada directamente, con algunas medidas sencillas podrá protegerse mejor en el futuro:
1. Cambie sus contraseñas regularmente
Nunca use la misma contraseña para varios servicios, especialmente no para correo electrónico, portales de vuelos y banca en línea. Cambie sus contraseñas cada 3 a 6 meses. Herramientas como los gestores de contraseñas (por ejemplo, Bitwarden o KeePass) pueden ayudar.
2. Elija contraseñas fuertes
"Vacaciones2024" o "KLM123" no son contraseñas seguras. Mejor: una mezcla de letras mayúsculas y minúsculas, números y caracteres especiales. Ejemplo: "D@tosSegur0s2025_KLM".
3. Use la autenticación de dos factores
Muchos portales, incluidas las aerolíneas, ofrecen una capa de protección adicional. Además de su contraseña, debe introducir un código que se le envía por aplicación o SMS. Esto protege sus datos incluso si se descubre la contraseña.
4. Reconozca y elimine los correos electrónicos de phishing
Nunca haga clic en enlaces en correos electrónicos sospechosos, incluso si parecen provenir de la aerolínea. Siempre verifique la dirección exacta del remitente y preste atención a los errores ortográficos o las solicitudes para revelar datos personales.
5. Revise regularmente los portales de vuelos y las cuentas de viajero frecuente
Inicie sesión en sus cuentas de cliente y verifique los datos almacenados. Elimine métodos de pago antiguos, direcciones obsoletas o tarjetas de bonificación inactivas. Cuanto menos se almacene, menor será el riesgo.
¿Qué significa esto para el futuro?
El incidente de KLM y Air France demuestra lo sensibles que son nuestros datos de viaje y lo fácil que pueden caer en manos equivocadas a través de desvíos. Incluso las empresas de renombre no están a salvo de las brechas de seguridad cuando trabajan con terceros.
Para nosotros, como consumidores, esto significa: no solo hay que prestar atención a la marca, sino también a cómo se maneja la información personal. Quienes vuelan con regularidad deben proteger sus cuentas y controlar sus propios datos, mejor una vez de más que de menos.
Conclusión: la seguridad empieza por uno mismo
Ya sea un viajero frecuente o ocasional, la seguridad de los datos debe formar parte de la rutina de todos. Con las medidas adecuadas, puede protegerse, incluso si las grandes empresas no logran cerrar todas las brechas.
El caso KLM/Air France es una llamada de atención y una oportunidad para mejorar nuestra higiene digital.
